lunes, 1 de octubre de 2012

Muchos saben, pocos entienden.



Soy desordenada en exceso. La música me transforma. Soy llorona, lloro con absolutamente todo, desde una conversación bonita, hasta una película trágica. Estoy más loca de lo que me gustaría. Creo que nunca me voy a conocer por completo. No creo en la ciencia, tal vez algunas cosas hacen sentido, pero por lo general no creo en la ciencia. Más que el té, me gusta el vapor calentito y el olor que sale de la taza. Tengo insomnio. Amo dormir, pero me cuesta irme a acostar. Odio despertarme. Vivo llegando tarde. Le tengo miedo a las arañas y a los lugares cerrados. Creo que las cosas pasan por algo. Conocí el amor. Creo en las conexiones y en lo eterno. Me he visto renacer. En mi pieza hay manos pintadas, huellas de las personas que se han vuelto importantes. Toda mi vida me han dicho hippie. Tengo una canción que me define y muchas que me llegan y otras que me han transformado. Tuve una mágica infancia. No tengo religión. Me encanta la primavera. No sé tomar sol. Creo en lo que quiero creer. Siento algo muy especial por el cajón del Maipo, es de mis lugares favoritos. No sé que me depara el futuro. Bailo cuando estoy sola. Abrazo árboles y les hablo. Las estrellas me provocan nostalgia, me recuerdan las dunas y a Playa Blanca. Siempre he querido ver una luciérnaga. Vengo de un colegio distinto.Creo en la educación prohibida. Me he teñido el pelo muchas veces, rojos, café,rojo café. Una vez me teñí azul abajo del pelo para probarme que era capaz de lograr lo que quería. Creo en la amistad.  Amo el cine. Valparaíso es la ciudad mágica, por sus grafitis. Sonreírle a la gente en las mañanas me parece muy importante. Tengo la mejor familia. Me hacen feliz las estupideces diarias. Me encanta filosofar e irme en volá, pero cuando me pierdo me da miedo. No sé lo que quiero, la mayoría del tiempo. Me gusta mi carrera. Me gustan las hadas y los duendes. Me he sentido abandonada. Me cuesta enojarme. Soy despistada. No me sé ubicar en el espacio. Amo la literatura. Amo la música. Me encantan los sauces llorones. Los aromos me recuerdan a mi hermana. Todo a quien conozco tiene un personaje o un animal. Conozco un lobo. Siempre inventé diálogos en mi cabeza. Con mi viejo vamos a compartir una pieza en el Peral. Me gusta estar sola, pero más la compañía. Cuando chica sonreía chueco. Nací sietemesina. Mi hermana chica, de 13 años, me está por pasar en altura. El metro en la mañana es un suplicio. No puedo hablar despacio, simplemente no va conmigo. La coca light es lo mejor que le ha pasado al mundo. No sabía lo que era estudiar hasta que entré a la u. No sé comer sin mancharme. Me impresiona cómo la tecnología avanza cada vez más rápido. Amo a mi familia. Tengo un gato desafinado y turnio y una perra preciosa y gorda. Nunca dejaría de estudiar. Lo estudiaría todo. Pensé estudiar psicología. Estoy estudiando gracias al empujo de mi mejor amigo. Siento que vivo y que muero todos los días. Soy intensa. Si me hablas de creencias, te respondo Caos. Pocas veces he logrado vivir un Carpe Diem, pero me gusta. Me parece que los delfines son animales míticos. Uno puede entender muchas cosas pero llega un minuto en el que hacen sentido. Escribo para mí, pero me gusta llegarle a la gente. Amo el mar, es la mezcla perfecta de la luna y el agua, del caos y la eternidad monótona. Quiero volver a Playa Blanca. Me gustan los columpios. Los aviones me dan miedo, me siento inestable. Mi abuelo era un gran piloto, irónico. Hay bellezas criminales. Miradas ilegales. No sé jotear. Me llamo Daniela Luna. Soy más compleja de lo que parezco y más sencilla de lo que yo misma creo. Me casaría con Eddie Vedder por su voz, con Johnny Depp por su onda, con Miyasaki por sus películas, con Hermann Hesse por su sabiduría, con Tim Burton por su creatividad, con Orlando Bloom por su cara tiernucha y con Ian Somerhalder por su cuerpo. Nada tiene sentido si no se comparte. Tengo una adicción por las poleras. Lucky Light <3. Armar teorías es inevitable. Quiero volver a tocar piano. He tenido depresiones. Soy excesivamente sensible. Me rio con cualquier cosa. Una sonrisa puede cambiarme el día. No creo en la gente simpática y feliz todo el tiempo. Me gusta mirar a los ojos, lo intento hacer casi siempre. Me gusta que me miren si me hablan. Me gusta escuchar. Siempre me consideré algo así como una mariposa.

Nací de agua, en el cajón mojaron mis patitas en el río y quedé marcada. Mi nombre es Luna y también me marcó, siempre allá arriba, siempre volando.
Foto por : Anto Fuenzalida Lagies