lunes, 21 de enero de 2019

Para mí.

Hay gente que pasa su vida buscando la felicidad, yo fui de esas personas
la buscaba, la añoraba, la quería con todo mi corazón.

Irónicamente,
es una de las razones por las que más he sufrido, por no encontrarla en ninguna parte
por desesperar, por nunca llegar a puerto.

Igual, hubo efímeros momentos en los que pensé que la había pillado,
esa mirada, esa persona, ese lugar, esa materia, esa risa compartida
eran la felicidad,
pero  para siempre pillarme nuevamente,
desilusionada o sola.

De que la vida no era suficiente o que la risa era muy corta.

Hubo otro tiempo en el que,
el vacío era tan grande y tan tortuoso,
que dejé de sentir,

esa sí fue dura...

No tenía pena, menos alegrías, todo era un constante puñal.
Llegué a extrañar el dolor.

Así llegué, después del trauma,
a darme cuenta de cosas diferentes.

Por lo menos para mí,
la eterna felicidad no existe, no existe el Paraíso ni el Edén,
ni nada en la tierra que se le parezca, no existe el amor inocente e imaginario
por lo menos para mí, no existe el cuento de hadas.

Esto me gusta,
me gusta darme cuenta de que hoy día decido yo,
yo decido que mi felicidad esta eternamente ligada al dolor,
que mi felicidad será sangrar amor,
seguir sufriendo de la forma más intensa.

Hoy decido yo,
que quiero ser feliz,
peleando con la fuerza de la guerrera,
mirando la muerte a la cara, con ojos de búho
y bailando como El Loco en el precipicio.




jueves, 6 de abril de 2017

El sordo sonido de la noche

A veces me pregunto si la parálisis viene de una falta o de lo abrumador.
Las olas revientan al llegar a la orilla,
Yo reviento sin ruido y las escucho en mis oídos.
Retumba mi cabeza y mi alma gira como un torbellino,
No puedo moverme, no puedo rendir.
Asumir es de las cosas que más me cuestan en la vida,
Asumir la vida y su violencia,
Asumir la falta de calma,
Asumir el descontrol,
Asumir que el amor y el odio son hermanos gemelos,
Asumir, asumir , asumir.
A veces me pregunto si llorar y reír no son lo mismo
A veces me pregunto si necesito algo más o si necesito levantar el alma y seguir adelante.
Seguir adelante sin miedo, pelear.
Pelea, lunita, pelea que es la única forma.

Tal vez un día, encuentre la calma, la calidez, la fuerza y el brillo que tiene el sol
Se lo quitaré y brillaré por mi cuenta.

Me pregunto si el camino que he elegido me llevará allá,
Me pregunto dónde queda allá
Me pregunto finalmente, si la guerra terminará algún día.

Sólo sé, que decidí vivir,
Decidí pelear,
No rendirme, no dejarme paralizar por el miedo,
No reventar,
Decidí cantarle a los cuatro vientos,
Decidí hacer a las olas reventar en la musicalidad de mi canto,
Para que sepa la arena, que vengo con fuerza, que vengo con todo lo que tengo.

Que sepa el sol, la arena y la orilla que hoy peleo hasta agotar la última gota que tengo de fuerzas en mi cuerpo.

Porque morir sin haber peleado no tiene sentido,
Porque para vivir, hay que luchar.
Contra este mundo violento y contra lo que nos intenta definir.


Jamás olvidar: Decidí ser guerrera.


domingo, 5 de marzo de 2017

El último cigarro del cenicero

Es tanta la fuerza con la que baja el agua
De río a mar


Alimentada por un sentimiento,
sentimiento que bombea corazones y los rompe en mil pedazos
crece como volcán y explota cuando no lo hemos pedido.

Eso que nos hace bailar sin música y cantar a todo pulmón
Por lo que hemos nacido
Por lo que moriré de seguro,
Es que no tengo otra forma de morir que envuelta en esa sustancia.
La ciencia dice que no existe
Sin embargo la poesía, le hace reverencia.

Es esa trampa de la naturaleza para reproducirnos,
esa cálida luz que hace arder los ojos,
la razón por la que sonríes
y muchas veces lo que nos destruye.

Como he olvidado regalarle a ese sentimiento cada paso que doy,
bajo con la fuerza del río y me transformo en mar,
la marea viva funde la luna con el sol.

No quiero más eclipses,
marea calma, a ratos, violenta a trazos.

Camino este largo trecho y no olvido eso
que me suena  completamente ajeno.

Guardado lejos de mí está
lo que hace a las olas moverse.

Ternura que hace,
Los pulmones rugir y las tripas girar.



jueves, 23 de febrero de 2017

Reflexión de una tarde calurosa

Hay personas que conocería de nuevo, hay momentos que viviría repitiéndose en la eternidad, me volvería a conocer, ahora, con otros ojos, con los ojos que aprendí a quererme.
Hay una serpiente que nada en mis brazos
Soy el aguijón del escorpión.
Estas son mis confesiones, los secretos no tan bien guardados de la cara que nunca vemos de la luna.
Los arrepentimientos y deseos de una vida que no se ha vivido, de una vida que aún no termina.
[Amar es amar.
Llorar es sonreír,
sonreír es sentir, sentir es amar.]
Amo la vida que hecha pedazos contempla la magia del caos.

Amo lo que quiero, más importante, amo lo que soy.


lunes, 20 de febrero de 2017

Oráculo de noche de verano

Araña de patas largas y vida corta
Abracadabra dijo la bruja que no aporta.
Dejar de vivir en trucos
la magia se encuentra en el camino
Paso por paso
Momento a momento
Recito este cuento a cada encuentro.
Que el dolor anida en mi alma
grandes telarañas
y la risa se posa
como mil mariposas.
El juego de la rosa de los vientos,
[quedé sin aliento]
Con espinas y cemento
De pétalos de colores
amores, perdones, un par de conciertos
Largas canciones y bailes eternos.
Estos son los aires
de una vida vivida y por vivir
[con la intensidad de siempre
encuentre lo que encuentre].

Este es mi conjuro
vivir en movimiento
dejar de pensar en el futuro
seré crecimiento
calma y apuro.
La respiración guarda el secreto
El alma se llena de risa
y yo no soy yo, soy la brisa
[Hay que arriesgar para vivir y vivir arriesgando]
Así termina lo que por las noches
Dicta la pitonisa.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Tejas de gato.

Me gusta subirme
cuál gato negro en los tejados.
Respirar la noche que en sus estrellas tintinea tranquila.

Me gusta prender un cigarro y dejar volar mis pensamientos
Volverme humo.
Volverme noche, navegar por las constelaciones de mis recuerdos.

Me gusta volverme bruja
Tratar de predecir el futuro; imaginar el porvenir.

Sentir que la vida es como estas tejas.
Una tras otra, una encima de otra formando el techo que cuida mis pasiones, impulsos, deseos, contradicciones, dolores y predicciones.
Me gusta cantarle al farol de luz que me regala un poco de sol para escribir en ésta oscura noche.

Pero lo que más me gusta, ahora, en este techo.
Cuando me vuelvo gato, humo, noche, bruja, farol y estrellas.
Es la calma que me da el cigarro que apago en completa soledad.

Ese que me recuerda, que si tengo la noche, no necesito nada más.




miércoles, 16 de noviembre de 2016

Despacito te digo al oído

Luna me encandilaste
Y mirando tus ojos recordé los de él y los míos,
No existe un nosotros en el no mundo,
No somos para llegar a ser,
¿Será algún día?
Es tan complejo para este corazón ansioso
Dejarse llevar por el tiempo
Y volar al caer.
Recuerdo el pálpito de su cuerpo transformándose en mi palpitar.
¿Dónde está el error?
Si dos almas se unen con sólo hablar,
¿Cuál es el miedo?
si no hacen falta palabras.
¿Dónde estás?
 Tú que vienes y te vas…


No es el momento…
¿Y si mañana se acabara el mundo?
¿Qué nos diríamos entonces?
¿Esperarías?
Espera, espera, espera…
Espera..nza?


Conectado a mí te veo
Y en el espejo encuentro
la dulzura, la magia, la violencia, la angustia. , el miedo.
I N T E N S I D A D.


Tus ojos, pegados en los míos.