jueves, 23 de febrero de 2017

Reflexión de una tarde calurosa

Hay personas que conocería de nuevo, hay momentos que viviría repitiéndose en la eternidad, me volvería a conocer, ahora, con otros ojos, con los ojos que aprendí a quererme.
Hay una serpiente que nada en mis brazos
Soy el aguijón del escorpión.
Estas son mis confesiones, los secretos no tan bien guardados de la cara que nunca vemos de la luna.
Los arrepentimientos y deseos de una vida que no se ha vivido, de una vida que aún no termina.
[Amar es amar.
Llorar es sonreír,
sonreír es sentir, sentir es amar.]
Amo la vida que hecha pedazos contempla la magia del caos.

Amo lo que quiero, más importante, amo lo que soy.


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