Hoy duele,
Mañana se ruge de nuevo.
Hoy no pierdo nada que no haya perdido antes.
Porque hoy no suelto nada que no haya soltado ya.
Mis días, son todos una puta lucha y a cada uno de ellos,
llenos de colores y sensaciones abrumadoras,
les pongo el corazón completo.
Abrazo con fuerza al dolor
aunque a veces termine tirada en una banca en el centro.
Sola. Llorando como niña.
Sigo siendo una guerrera, sintiendo a través de mis heridas.
Qué belleza la que contiene vivir así,
sin miedos, ataduras, faltas, sólo luchando y sintiendo.
Mis enemigos son más grandes de lo que crees,
no se encuentran en ésta dimensión y no busco tenerlos aquí.
Mis enemigos son máscaras, fantasmas, productos de mi mente.
¿Quién podría igualarlos? NADIE.
Mi ira, mi intensidad y mi dolor son sólo míos,
nadie más los merece.
Ellos me mueven, me hacen feliz, me provocan y me hacen morir.
Gracias a ellos he sobrevivido y sé que voy a sobrevivir.
Los guerreros también sufren, pero saben que la pelea no ha terminado.
Saben que no se puede luchar solo.
Tanto como saben que siempre estamos solos.
No me lameré las heridas porque mi guerra no ha terminado.
Por eso hoy lloro,
pero mañana rujo de nuevo.

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