A veces me pregunto si la parálisis viene de una falta o de lo
abrumador.
Las olas revientan al llegar a la orilla,
Yo reviento sin ruido y las escucho en mis oídos.
Retumba mi cabeza y mi alma gira como un torbellino,
No puedo moverme, no puedo rendir.
Asumir es de las cosas que más me cuestan en la vida,
Asumir la vida y su violencia,
Asumir la falta de calma,
Asumir el descontrol,
Asumir que el amor y el odio son hermanos gemelos,
Asumir, asumir , asumir.
A veces me pregunto si llorar y reír no son lo mismo
A veces me pregunto si necesito algo más o si necesito
levantar el alma y seguir adelante.
Seguir adelante sin miedo, pelear.
Pelea, lunita, pelea que es la única forma.
Tal vez un día, encuentre la calma, la calidez, la fuerza y
el brillo que tiene el sol
Se lo quitaré y brillaré por mi cuenta.
Me pregunto si el camino que he elegido me llevará allá,
Me pregunto dónde queda allá
Me pregunto finalmente, si la guerra terminará algún día.
Sólo sé, que decidí vivir,
Decidí pelear,
No rendirme, no dejarme paralizar por el miedo,
No reventar,
Decidí cantarle a los cuatro vientos,
Decidí hacer a las olas reventar en la musicalidad de mi
canto,
Para que sepa la arena, que vengo con fuerza, que vengo con
todo lo que tengo.
Que sepa el sol, la arena y la orilla que hoy peleo hasta
agotar la última gota que tengo de fuerzas en mi cuerpo.
Porque morir sin haber peleado no tiene sentido,
Porque para vivir, hay que luchar.
Contra este mundo violento y contra lo que nos intenta
definir.
Jamás olvidar: Decidí ser guerrera.
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