miércoles, 15 de junio de 2016

Hoy.

Aprendí que esconderse y llorar son soluciones estáticas, 
que te mantienen quieta, que se te olvida por un momento o por siempre lo que te rodea.
Hoy, decido yo.

Hoy decido moverme, mi cuerpo estático queda atónito y no me lo cree, nadie me lo cree, yo no me lo creo, pero yo decido hoy 
y hoy decido que en vez de llorar voy a gritar, que en vez de darme vueltas en la cama voy a bailar hasta que los pies me duelan y hoy decido que el dolor que me acompaña a todas partes es el músculo con el que sonrío.
 Hoy decido que se acabó y que este estático cuerpo se olvide por un momento que le permití estar sentado o acostado, hoy vuelo porque quiero hacerlo y mis plumas caen cual muertas mariposas girando en el firmamento.
Es ésta transición extraña, es ésta la bendita maldición que hoy camino, se caen los muros y atrás está el mar.


Veo, desde el fondo del bosque como la guerrera quiere salir y gritar y luchar y volar y ésta vez, la voy a dejar salir.



Foto: Antonia Fuenzalida Lagies

No hay comentarios:

Publicar un comentario